El santo no va a poder
Por Verónica Gómez
Érase una vez un equipo de fútbol que arrancó el año en mitad de tabla, sin DT y con millones de cuestionamientos sobre su presente futbolístico. Nombres propios discutidos y recelados por el hincha, sistemas usados rechazados por la prensa, decisiones dirigenciales resistidas por la oposición que empezaba a enrostrar aquella promesa de campaña que rezaba meses atrás un envión cualitativo y resultadista que le devolviera a San Martín una plaza en primera.